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miércoles, 7 de julio de 2010

From Gijón with love

Creo que me repito en el título, pero no pasa nada. Desde Gijón lanzo un mensaje un tanto inclasificable. En cualquier caso, sobrevivo por estar astures tierras entre el trabajo y el calor, aunque esto último mine fuertemente mis fuerzas.

En fin, nada que temer. Supongo que después de esta noche de ánimos tórridos por el partido de España, todo lo que venga del cielo serán meras brisas marinas. Dios bendiga el aliento de las mareas.

Os vuelvo a recordar que podéis seguir nuestra actividad profesional en www.elcomercio.tv. Y ya que os ponéis, visitad www.elcomerciodigital.com, que las chicas del digital trabajan mucho. ¡Que sus esfuerzos valgan de algo!

domingo, 27 de junio de 2010

Adiós con el corazón

En menos de 24 horas pondré rumbo a Gijón, donde tendré que desempeñar mis prácticas de verano en El Comercio, periódico local. Espero que podáis seguir mis avances en la página del diario (www.elcomerciodigital.com), aunque procuraré estar en contacto a través de internet. En cuanto pueda, estaré de vuelta con vosotros. Un beso.

martes, 2 de febrero de 2010

La obsesión del amor o por qué Murphy está presente en Metro Bilbao

Hola, gente. Sabed que ya vengo repuesto después de mi dies irae. Hoy vengo con ganas renovadas de trastear por internet porque cada dia me convencen más de que hay muchísimas posibilidades en la gran red que me saque de este agujero periodístico.

En cualquier caso, lo de hoy no tiene mucho que ver con eso. Este fin de semana, además de haber pillado un trancazo que me tiene casi mudo y de haberme metido por vena los walkthrough de los Silent Hill I, II y III (juegos a lo que nunca jugaré porque, parafraseando a Melvin, "they've got a lot of issues!") me he decidido a escribir sobre un par de cosas que tenía en mente.

En primer lugar, quería hacer una pequeña reflexión acerca del amor. He de reconocer que mi amigo Aloxi (que comentó el otro día acerca de la XBOX xD) está mucho más puesto en este tema, pero intentaré ser mayorcito y meterme los dedos yo solito. La historia es simple: estaba yo escuchando el Mr. Sandman de The Chordettes y caí en la cuenta de que estamos todos obsesionados con el amor. Entiendo que hace tiempo, cuando los hombes reunían el dinero y cobijaban a las mujeres, éstas buscaran ese refugio, mas ver ahora a millones de personas pronunciar esa palabra como quien habla del tiempo me asusta y me perturba. Nunca viene mal recordar que, fuera de mitologías y mariconadas similares, el amor es un proceso bioquímico que jamás moverá el mundo. Funciona, como se suele decir, como las drogas. Ahora, al igual que nadie se despierta un día y decide que se volverá loco buscado "maría" o "caballo", me parece que tampoco se debe salir a la caza del príncipe azul. Lo que quiero expresar es que obsesionarse por encontrar pareja, como suele pasar hoy en día, me parece incorrecto.

Me parece imposible encontrar amor si no se observa uno mismo, se mide y se trata de ser feliz como se es. No se puede enamorar uno a primera vista ni a los tres minutos, así como no se puede elegir sobre un "me gusta". Para que podamos decir "te amo" con verdad tenemos que ser conscientes de que, además de las atracciones sensuales (olor, tono de voz, tacto...) está la "compatibilidad" o "rendimiento" que sacaremos de la pareja. Sí, algo como previsión de futuro. Al fin y al cabo, no somos nosotros quienes elegimos sino nuestro cerebro. Y no elige al que esté más bueno sino con quien pueda asegurar una buena descendencia y su protección.

Por otro lado, y por mucho que gente cerca a mí lo niegue, la ley de Murphy de toda la vida me viene tocando las pelotas desde que empecé este curso. Sino, ¿cómo se puede explicar que todos los días sin falta, el metro siempre se vaya pocos segundos antes de que pueda alcanzarlo? La situación es, cuando menos, curiosa. Bajo las escaleras mecánicas largas que dan a la calle y luego las pequeñitas que me llevan al pasillo común que da a los andenes. Ahi es donde meto el billete mientras el metro se va.

Yo esperando al metro como cada día.

Al principio corría y esas cosas, pero cuanto más corría, más se apresuraba el maquinista en arrancar. Al final he aprendido a bajar tranquilo y olvidarme de coger el primero, aunque me molesta soberanamente que siga siendo así. Únicamente dos veces, a principios de curso, he podido alcanzar el metro bien. Antes solía venir el metro a la vuelta, al ir a casa, justo cuando llegaba al andén, pero desde que me propuse escribir esto (y es completamente verídico), poco antes de Navidad, me pasa lo mismo que a la ida.

Total, que metro me torea. Encima, por las mañanas hay un subnormal que conduce como el culo y más de una vez me retrasan la llegada, como ayer, que no fui el único en resoplar en mi vagón. Por las tardes y las noches, en cambio, no hay ningún problema con Metro Bilbao. Decidme si esto no huele a Murphy por todos lados, porque si no lo creéis, que baje Dios y lo vea.

En fin, hasta aquí mis aventuras con el metro. xD Me moría por soltarlo y aliviarme un poco.

miércoles, 13 de enero de 2010

Go ahead, hate me

Due to a sudden hysteria that has been born from the other day’s English training (you guys DON’T need to buy stupid games to improve), I can’t help retrying to write a coherent text in English. Besides, there’s that scientific issue I want to share with you. Oh, and also some message of hatred and contempt towards some people I do not remember right now, though I did know when planning to type this out. Anyway, let’s get started.

While it is true that I don’t enjoy my postgraduate studies, it is undeniable that I am learning some interesting things (along with tons of rumors I am not allowed to tell or I forget as soon as I hear them). As a matter of fact, today I got my first session (out of three) of scientific journalism (direct translation). We did not learn much about how to write an article about evolution, oceanography or animal cell change, but we did see a passionate performance of a man completly mad about science, and I loved it so much. Let me explain myself; I've been studying languages, grammar and a 'lil pronounciaion my whole life, but my inheritance of thirst for truth and knowledge (thanks, dad!!) makes me worship physics, chemistry and evolution among other disciplines too. That is why I was overwhelmed by a speech about people's lacking of common sense and two fingers of front (dos dedos de frente).

Some may be surprised at me, for I don't usually explain on the net my views on topics such as love, time, light and blablabla. However, I gather with some pals of mine all Sunday evenings in order to talk about life and the universe, and we've covered those topics A LOT. We want now to find a physicist so we get explanations to things we don't master, which are A LOT too (if youre interested, we meet in Bilbao, so just drop a comment and we'll contact you). I guess I'm not having my best day to explain how interested I am in science, but you see, my pupils are dilated and I can't think well (the same way I need to see perfectly to clearly understad someone talking - genetic mess, don't ask), so I'll leave this part for now.

Fortunately, while I was listening to the latest Arcadia Gamers podcast, I remebred who I hate so much. Yesterday I read the lead of this article (actually a very similar one, but not exactly that - look, here's another one), and it gave me the creeps. I was more than shocked; I was terrified! People are actually thinking of killing themselves for not being able to live on that goddam planet! Planet schmanet, Janet!! We are talking about a place where death is all around!! It is a planet in which we humans could never (or barely) survive in any possible manner if we were sent there right away. WHAT THE HECK!? IT IS FUCKIN' FICTION!!!! Everyone has wished that our world was a 'lil more fantastic, and that's okay, but even thinking of killing oneself because it is not is way too preposterous! Do not try to convince me of respecting those folks' lives, for I shan't change my mind. I hate them, those little bastards of weakest mind. Good thing (for them) I am not the ruler of the world.

Pandora's myth takes on a new meaning after reading about the depressions and suicides.

I am sure some of you readers will put the shout on the sky (poner el grito en el cielo) and exclaim I am such an extremist; well, I confess. But I think my beliefs are justified. We are going through a time in which inforation flows like rivers and there are oceans of knowledge where we could swim. That, my dear friends, is the greatest blessing any human being could desire. Had any of the most notable men in history had the opportunity to dive into the smallest of those oceans (let's say he goes to a lake), he'd have been able to double, if not treble, hiscontribution to science, art or whatever discipline he was keen to explore. And how do we use or take advange of that kownledge? Willing to kill ourselves for a world of fiction that stars a terribly awful film. I am not ashamed to think the way I do, and I don't think I ask too much. I'm just saying we MUST have some common sense and critical thinking. I know many people are not into reflexion and all that crap, but just a smallest speck of interest in the world around us would be more than enough for them to be redeemed.

You're lucky I didn't write that down in Spanish for I'd have been so very unpleasant and insolent. I tolerate ignorance (I am not that smart, you know? Hehe), but I do NOT tolerate lack of interest. Not at all.

Well, it's been quite a pain that I made you read, hasn't it? And now you see part of my "dark" face. All that glitters isn't gold, after all. I just hope you'll be able to live with that. See you soon then ;).

jueves, 31 de diciembre de 2009

Retrovisión

Se va otro año más y aquí me pongo a reflexionar sobre lo que me ha traído éste. Creo que todos los años se empiezan con la ilusión de ver algo nuevo al menos los primeros días y poco a poco con acostumbramos a la novedad, con lo que todo se pierde. Lo bueno es que los primeros días son especiales y tranquilos. Por contra, a medida que diciembre cae, me pongo más melancólico y triste. Me da pena desprenderme de las cosas y a los años voy cogiéndoles cariño. Supongo que será por eso de que el tiempo vuela y de que la vida es muy corta (¡qué rápido se llega a los 22 años!). Pero hoy el tema es pensar en lo que me ha ido pasando y hacer una valoración general.

Sería falso decir que no pasa nada bueno durante un año, a pesar de que algo muy gordo pueda eclipsar algunas circunstancias o hechos. Es por eso que no voy a decir que este año ha sido un nido de fracasos y frstaciones, aunque si ha tendido a ser flojo, pobre y malo.

Creo que para cada cosa del 2009 tengo una queja. Por ejemplo, en temas de amigos, desde enero mismo he tenido unos roces con una chica con la que yo pensaba que conectaba mucho más: Maru, la primera que se hizo fan del bitácora, compañera de penas de la carrera. En agosto se fue de Erasmus a Holanda y desde que volvió en diciembre todos la hemos notado muy distante, fría y extraña. Personalmente, me da muchísima pena, pero son cosas que pasan y espero que se vayan arreglando con el tiempo.

Hablando de la uni me he acordado de que este año me he licenciado. A partir de ahora se supone que tengo que ser algo en la vida y tal. He trabajado un poco y he estudiado algo menos, pero he aprovechado las experiencias y ahora ando buscando qué hacer. O eso hice hasta que me dio por estudiar un máster de periodismo que me recomendó una profesora. Metí la pata hasta el fondo. Estoy ahora mismo metido en una espiral de trabajos para una infinidad de asignaturas que me deprimen sólo con recordarlas. Incluso las que en un principio más me atraían han sido hasta ahora una frustración y decepción tras otra. Sólo me queda el consuelo de que es de un año y de que tiene cierto prestigio. Rezo por la llegada de julio para olvidarme de que una vez estuve ahí dentro, y eso que en general los profesores son agradables y nos tratan muy bien.

Por otro lado, he tenido mis contratiempos con mi pareja. En septiembre estaba cansado de no hacer nada y de que todos anduvieran ocupados salvo yo, que me ahogaba en la miseria de la pereza y la incertidumbre de si me aceptaban o no en la maestría que he mencionado antes. No voy a decir que me volviera huraño porque es mentira, pero estaba de un humor gris, me comportaba de forma muy esquinada y dudaba de mi auténtico interés por seguir con mi pareja. Unas semanas más tardes descubrí que todo se debía a que no estuve haciendo nada más que descansar durante más tiempo del que necesitaba, aunque era tarde para justificar unas palabras que nos costaron a los dos mucho dolor y, cada vez que las recuerdo, mucha vergüenza. Afortunadamente eso pasó, pero ahora se da el caso contrario: soy yo el que ve el efecto de estar desanimado y perezoso. Conocer el mal de que adolece tu pareja puede ayudarte a sobrellevarlo, pero sigue siendo duro tener que convivir con ello. Y los días duros siguen.

En temas de dinero, dejé de cobrar mi escaso sueldo de profesor de inglés al término del curso pasado y por problemas de horarios no puedo seguir éste. Obviamente, la Saturnalia supone un gasto extra, pero este año ha sido exagerado. Intentando ahorrar, no han parado de surgir cosas que han ido disminuyendo mi pequeño tesoro, y odio no haberlo podido parar. Sólo espero que no dure mucho el año que viene.

En temas familiares nunca estoy contento. Detesto las macrorreuniones que organizan para festejar cosas que sólo les importan a ellos, a "los mayores", y que además tengamos que ir los demás por fuerza. Cada semana, cada mes y, por supuesto, cada año deseo más fervientemente que llegue el día que me pueda emancipar y pasar de esas cosas. No voy a extenderme tampoco en todos los problemas y discusiones que surgen en el día a día porque podría escribir tres novelas. el resumen es que quiero dejarlo todo atrás pronto.

Por último, en lo que respecta a mi mayor vicio, he repetido hasta la saciedad que Nintendo está cayendo en picado. Cuando me compré la Wii y la DS tenía mucha ilusión y confianza en que podría disfrutar de interminables horas de diversión, pero esta vez ha sido la primera que he mirado hacia otro lado: la PSP. En tanto que Nintendo sólo sacan pura basura y yo me estoy comiendo prácticamente la Wii y la DS, en PSP he disfrutado en menos tiempo (este mismo año la compré) de muchas más cosas y tengo una larga lista de títulos que probar. Del mismo modo, PS3 y XBOX no han parado de sacar cosas que poco o mucho han llamado la atención, mientras yo no podía ni siqueira tocarlas. Sí he podido jugar a cosas muy bonitas con lo que tengo, pero el tiempo que le he dedicado en general ha sido realmente poco e insatisfactorio. Estoy muy triste por ello y a la par muy enfadado.

Bueno, como veis los que hayáis leído hasta aquí, este año para mí no ha aportado mucho bueno, aunque sí ha habido muchos momentos de risa, felicidad y encuentros. Por esa misma razón, espero que el año próximo y la generación próxima de consolas merezcan mucho más la pena de lo que la han merecido éstos. Y no me quiero ir sin mandar un beso muy fuerte a mis amigos más íntimos (Ainize, Luis, Pipiz, Ainara y Oier); a toda la gente buena con que me he cruzado y que me ha sacado alguna sonrisa; a mi familia, supongo, aunque no llegarán a leer esto (jejeje); a los amigos que aunque no hayan estado conmigo muchos años, sí han estado ahí cuando han podido y a los que debo mucho cariño y afecto (esto va sobre todo por ustedes, Útero y Janet); a los demás amigos y conocidos; a vosotros, lectores, autores y diseñadores, que desde hace unos meses me acompañáis por esta nueva incursión con este bitácora (mención especial a M2Hero, que fue el primero que demostró interés por este humilde y siempre imperfecto proyecto), y, para terminar, el premio honorífico es para quien se hace llamar Luxord Dantés, que desde hace dos años y medio soporta mis neuras y me castiga con las suyas. Un millón de gracias a todos y espero que en 2010 estemos un poco más unidos y seamos todos más felices.

Felicísima Saturnalia y próspero año nuevo.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Toda una vida... en general

Hoy mismo he decidido que no puedo mantener este bitácora sin rendirle un homenaje a los videojuegos como es debido, así que he pensado en emprender una pequeña empresa que me llevará bastante trabajo y un par de histerias pasajeras. Así que desde hoy y hasta Dios sabe cuando iré publicando artículos que en parte o en totalidad recogerán diversos motivos que han hecho de los videojuegos algo tan grande como el cine gracias a músicas, sonidos, fotografías, escenas, personajes y frases que en mayor o en menor medida han impactado a la gente o han sido elevados a cultos o a referencias básicas y clásicas para cualquier jugador que se precie o para cualquier investigador o historiador que busque hacer una cronología. El proyecto es ambicioso y mi conocimiento humilde y escaso, pero espero que con mis años de experiencia y un poco de esfuerzo pueda traeros poco a poco las cosas que han ido marcando las mentes de los que hemos sido admiradores de este arte visual e interactivo.

No me atrevería a decir mucho a botepronto, pero pronto tendré algo listo para presentaros. Espero que entre vuestras sugerencias y correcciones (POR FAVOR, HACEDLO, PUES AL FIN Y AL CABO ESTO ES PARA TODOS) y mi esfuerzo personal podamos hacer un viaje completo (aunque sea por partes) por este mundo que tanto nos apasiona, más que nada porque, a fin de cuentas, toda una vida estaríamos con los videojuegos.

miércoles, 8 de julio de 2009

Un poco de todo

Con esto de las vacaciones uno no termina de descansar, y la verdad es que cada vez que me siento delante del ordenador, sólo me apetece recostarme y ver "Mentes criminales" en la pantalla del ordenador, aunque no debería sentirme tan ligero y despreocupado, pues la matrícula del año que viene es una materia que debería preocuparme, o al menos ocuparme. No obstante, aquí sigo con los agentes más molones del FBI, y entre capítulo y capítulo, me acuerdo de que os tengo que escribir. Hoy haré algo corto y rapidito recopilando cosas que se han quedado sueltas. Seré breve, traquilos. Mas pronto os prometo un artículo rompedor y disparatado que quizás os guste.

En primer lugar, un beso y un adiós a Maru, que se va esta semana a Castro, a la par que Ani, esa especie de urraca centroamericana a la que tenemos tanto cariño, es recibida por nuestra parte con muchos abrazos y cariño (viene de Asturias a pasar un par de días).

En segundo lugar, bienvenido sea Hoskar al "blog". Es un antiguo compañero mío que tiene un estupendo espacio en Blogger que todos podéis visitar. Está en el listado de seguidores. Y gracias también a todos los que os pasáis por aquí.

Continuando este cortísimo (o "cortérrimo" según Amapola Gutiérrez) listado de cosas pendientes, he de agradecer la colaboración de todos con las votaciones de la nueva encuesta. No sé quiénes habéis votado pero esta vez no he tenido que amenazar a nadie para ello. Si queréis añadir algo más a las escuetas opciones de la encuesta, tenéis todo el espacio que queráis en los comentarios para explayaros.

Por último, he de añadir que dado que hace unos días tanto Aeon como Trevor encabezaban la lista de luchadores preferidos, añadiré alguna frase suya del juego para no desmerecerlo.

Y creo que con esto termino por hoy. Pronto volveré con un artículo poco ortodoxo que espero que disfrutéis. ¡Hasta pronto!

viernes, 3 de julio de 2009

And time marches on

Cuando hace casi tres años me saqué el carné de conducir me pasó algo parecido. De repente era uno más que podían matar a ciento veinte quilómetros por hora o más. El miércoles día uno de julio tuve el examen de licenciatura que me separaba desde hacía un mes de mi querida licencia para matricularme en la mayoría de las maestrías. Ahora ya soy otro licenciado más con la necesidad de ir a recoger el resguardo de la dicha licencia para poder seguir estudiando. Mi vida cómoda, mi vida estudiantil, mi vida en resumidas cuentas, la época de toda mi dicha y mis vicios, mi infancia, mi tiempo de disfrute, empieza a bajar su telón y me deja al frente de un escenario que me vio nacer y que pronto me verá morir, y es que si veinte años no son nada, ¿qué puedo esperar de los cuarenta y los sesenta, si Dios y tu padre manejando borracho quieren que llegue, y ojalá así sea, si no son más que veinte por dos y por tres respectivamente?

Pero es mejor que no me ponga triste porque esta semana llevo un largo historial y sé que puedo crear una bola gigante de minúsuclos copos, y eso no nos gusta ni a vosotros ni a mí, así que dejaré de lado la melancolía del tiempo pasado, que dudo que alguna vez fuere mejor (aunque a veces dudo de mi propia duda y añoro), y hablaré de mi futuro, que es incierto. Desde hace unos meses tengo una enorme ilusión por algo que prefiero no mencionar para que los astros gafes no me la roben y me dejen desamparado. También ando planeando, como os he dicho antes, entrar en una maestría, quizá de comunicanción. De todos modos, aún he de asumir que nuestro examen fue algo entre un regalo y una graciosa concesión de los dioses aparte del hecho de que todavía no he empezado casi a digerir mi aprobado. Ya veis que, por otro lado, también me invade la alegría. Acaso sea por eso que estoy tan gordo últimamente.

Y ahora nos queda el verano, una tierra cuyas mañanas se te pegan en la ropa, cuyas tardes dejan entrever un infierno que se apaga dejando tras de sí miles de cadáveres por las calles y cuyas noches te atormentan cuando te quedas a solas en tu habitación. Por fin tenemos un momento en que pararnos sin sentirnos culpables y visitar a nuestros amigos, acortar nuestras vidas y ejecutar nuestros vicios con dedicación y actividad. Para mí quizás sea uno de los últimos veranos de mi vida, así que tendré que aprovecharlo para conocer a todo el que se quiera acercar a mí con buenas intenciones, para disfrutar con mis más viejos y queridos amigos, para revivir con Marujita y Amapola esas calurosas y divertidas escenas de la que es posiblemente la mejor película, "The Rocky Horror picture show", y para cerrar el capítulo de mi vida que más amaré y añoraré durante el tiempo que me resta de vida con el mejor broche con que se pueda decorar nada.

Y poco más os puedo contar. Las Moiras respetan nuestros hilos en estos inciertos tiempos en que montones de celebridades caen como si hubiere una pandemia a que somos inmunes los anónimos. Mientras tanto, yo sigo buscando juegos con que disfrutar y explotando otros como el Castlevania: Judgment (adoro ese nombre; de hecho creo que no han podido poner uno mejor) y el Super Smash Bros Brawl, que la vida son tres días y durante dos llueve.

miércoles, 17 de junio de 2009

El rey

Creo que todo el mundo ha jugado al ajedrez alguna vez, y quien más quien menos, de no haberlo jugado, al menos alguna partida sí que ha visto jugar. Para los que no sepan nada de nada diré que en el ajedrez hay 6 tipos diferentes de piezas: los peones, las torres, los caballos, los alfiles, la reina y el rey, siendo este último la pieza más importante, puesto que si se encuentra en una situación en la que no puede moverse y le están apuntando, termina la partida. Es por eso que resulta una pieza que requiere de cuidados intensivos y permanentes.

Es muy curioso que el rey sea una pieza que no se mueve mucho, y parece que cuanto más se mueve, y, sobre todo, cuanto más al centro se mueve, más está pidiendo que lo protejan y lo lleven de vuelta. Tal es el espíritu de las piezas de ajedrez, que cada movimiento, por nimio y simple que pueda parecer, siempre, siempre, siempre significa algo. Y aunque no queramos darnos cuenta, para cada movimiento hay una razón que en ocasiones dejamos pasar sin prestar atención porque creemos que estamos por delante del movimiento o del razonamiento del oponente, mas olvidamos que el ajedrez es un juego de dos, y que nunca hay que subestimar a un rival.


Esto me lleva a pensar que todos deberíamos echar alguna que otra partida más al ajedrez para aprender a cuidar lo que tenemos, a nuestro rey, que es tan importante como frágil, y dejar de lado su atención una sola jugada puede conllevar consecuencias funestas.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Una semana de cine

Sin duda, una de las mejores semanas de mi vida. Todo empezó el viernes, cuando Luxord me llevó a ver "¿Sta er tre?". Para mi posterior sorpresa, la mejor película que he visto este mes (aunque hoy a la noche dan "La cosa más dulce" y no sé yo si podrá con ella, jeje). He de reconocer que apenas, por no decir "nunca", he visto en mi vida esa serie, pero a Luxord le hacía "tilín" (que no "tinguilín" ;) ) ir a verla y así se hizo. Me gustó ver a un tremendísimo Chris Pine (cuyo nombre no recordaré al finalizar el día) y a nuestro rejuvenecido ex-presidente (MUAJAJAJA) de nuestra amadísima comunidad autónoma, aunque mención especial merece un querido amigo mío al que llamé "Great Scott". Pues él, el señor blanquito, Simon Pegg (Scott en la película), hizo su aparición estelar (como siempre) también. Aun así, opino que no es una gran película mas como filme de cierta ficción me gustó.


Al día siguiente, bien entrada la hora bruja, mi compañero de instituto Mikel Ojos Azules me llevó a ver una que superó con creces a la horrible "Mentiras y gordas" (en la que sale casi mostrando sus senos la Polvorosa -^^ qué maja ella-): "Fuga de cerebros". El chaval está enamorado del tal Mario Casas y quiso compartir conmigo una porquería de película en la que, he de reconocerlo, destacó un Alberto Amarilla que no conocía. Por lo demás, una Loles León que hace lo de siempre: gesticular y gritar; un presidente de comunidad que hace de padre fracasado, un Mauricio Colmenero extrañamente sin bigote y menos homófobo, aunque siempre con su personal toque de poeta (hay que reconocer que se le coge apego) y algún conocidillo más. Deprimente protagonista, deprimente guión y deprimente sucesión de eventos de los que fui incapaz de reírme.

Por si no fuera ya poco, el domingo repetí plan y me fui con algunos familiares a ver "Nunca es tarde para enamorarse", una horrible versión del clásico "Romeo y Julieta" en la que Romeo acosa a Julieta durante un día en el que les da para todo: romance, cariño, enfado, confesiones, banquete de boda, declaraciones afectivas, desencantos, reenamoramientos y demás cosas. Julieta es especialmente tonta y se deja llevar por ese extraño Romeo que la persigue por esa horrible ciudad llamada Londres. Una película altamente recomendada para estúpidos, gente que disfruta con canciones de Melendi y/o/u Kiko y Sara entre otros y similares. También para viejos.

Después de este apasionante viaje a través del cine moderno, lo que me esperaba el lunes no era menos aterrador: dos semanas más de clase con los críos, una traducción que editar y entregar y un futuro un poco turbio. Tras una clase más extraña que Mauricio Colmenero sin bigote, me esperaba una tarde con clase de chino (¡ah, no, que fue cancelada OTRA vez!) y horas muertas.



El martes el broche de oro se lo llevó la depresión por agobio que sufría Luxord gracias a su fantástica carrera y a un proyecto que a su juicio hacía aguas por todos lados. Solucionado el incidente de la hoja de latín, nos aventuramos juntos en una exploración psíquica para descubrir las causas de la depresión y llegamos a la conclusión de que todo se solucionaría con una palmera de bollería, como debería solucionarse todo. Silencio, reconciliación, amor y algo de sexo cerraron un día que, en contra de todo pronóstico, no cerró un capítulo negro en lo que a aprovechamiento de tiempo y diversión se refiere en mi vida.

Hoy miércoles, acurrurcado en mi silla esperando la segunda clase de la semana con los críos, he sufrido la visión de muchos políticos hablando por televisión. Sigo pensando que si de verdad se quisiera el progreso, no existirían los conservadores y se intentaría trabajar de verdad en algo. Me parece insólito y merecedor de todo vituperio, oprobio, humillación e ignominia que un grupo de ultraderechistas tengan derecho a denunciar algo que no va en contra de su integridad física (por cederles algún derecho). Y justo después de oír hablar sobre esa gente que relcama a gritos el Régimen Antiguo y el sistema feudal, salta a la pantalla el subnormal más televisivo de la actualidad, el norcoreano que ya pide guerra literalmente a Corea del Sur.

Aprovecho que sale el tema para explicar la expresión "genocidio selectivo". Se alzarán algunos diciendo que es una contradicción de términos (nada puede ser sistemático y selectivo a la vez), pero yo opino que no son términos del todo irreconciliables. De hecho, una subnormalidad como la del ex-presidente Bush o la del loco de la península coreana podría perfectamente ser seleccionada para el genocidio. Al fin y al cabo, la palabra viene de lo que en griego significa "estirpe", y ni siquiera los más energúmenos pueden negar que la estirpe de los gilipollas y anormales se ha extendido mucho por el mundo, demasiado incluso, a juicio de alguno. Por eso y porque cosas graves pueden ocurrir cuando uno de los de esa raza llega al poder, deberían ser seleccionadamente sistematizados en lo que muchos llaman hoy "el paredón" u hoguera, siendo éste último un término más literario y metafórico (más bonito, vaya).

Aparte de todo ese raudal de refrescantes y alentaodras noticias, he tenido ocasión de ver cómo alguna asociación de padres (de poca monta, imagino, vista su labor) se ha reunido con alguna personalidad del gobierno local para hablar de lo que de verdad no importa y de cómo los hijos de nuestros vecinos seguirán sin saber nada, sin aprender nada y sin tener la mano dura y la disciplina que la educación de la gentuza que mañana ocupará altos cargos y que debería ser sistematizada requiere.

Y para cerrar tan gloriosa semana, hoy me he enterado de que el sábado fue el "día del orgullo "friqui"". Mis primeras palabras son de insulto y desprecio a todo aquél que use ese término, y sobre todo en mi presencia. Es una lástima que la degeneración lingüística nos sea brindada por los que siempre lo joden todo: la plebe. Y es que el vulgo se vuelve a lucir en otra superproducción de un vocablo que en sus tiempos de gloria y en un idioma ajeno al nuestro significaba "monstruo". Tran tan loables palabras, sólo me queda desmerecer a todos los que además la escriben con esa letra tan extraña a nosotros (la famosa ca) sin sufrir cargos de conciencia. Ni pienso celebrar ese día ni pienso felicitar a todos los que además de la palabra han destruido el propio concepto (y luego dicen que las letras son una mierda) que la palabra expresaba. Odio a quienes con su incultura y desvergüenza se dedican a minar nuestra preciosa y soberana lengua y los odiaré por siempre.

Y con esto cierro la crónica de una fabulosa semana más en mi triste vida.