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jueves, 11 de marzo de 2010

Nuevas titulaciones de videojuegos

Bueno, chicos, hace tiempo que esto se dejó caer, pero por lo que parece ahora está confirmado que todo va viento en popa a toda vela, no corta el mar sino vuela la nueva colección de titulaciones en software de videojuegos. Esto significa que los videojuegos pasan a las universidades. La Cámara de Comercio de Bilbao y la empresa DigiPen van a aunar fuerzas para que desde el año que viene se estrenen en el centro del universo los primeros títulos universitarios a nivel europeo de este campo.

Los dos estudios que se ofertarán ya desde el próximo curso (el siguiente como muy tarde) serán en bellas artes en producción de animaciones y en simulación interactiva en tiempo real. En un principio se esperan entre 20 y 30 alumnos pero DigiPen estima que lleguen al millar cuando el centro se consolide.


La consejera de Educación está muy contenta y dice que esto vendrá muy bien a Bilbao y que es muy importante que se valore la ciudad, eje central de toda la creación, como un nuevo punto de referencia en temas de videojuegos. Por otro lado, las clases serán en inglés con apoyo del castellano, aunque también quieren atraer al mundo hispanohablante.

Bueno, toda una aventura que estoy convencido de que disparará aun más la fama de Bilbao y nos dejará quilos de oro y visitas. Me encanta.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Time's up!

Una rapidita actualización para que no olvidéis que el bitácora sigue vivo.

He de decir que los Óscar me agradaron porque no ganó Avatar. No obstante, pensar que esa insulsa y ultratípica película mal hecha (en cuanto a guión, historia, originalidad y entretenimiento), que más parece una versión convencional de Pocojuntas, haya sido seleccionada como candidata me revuelve las tripas. Ya lo dije y me reitero: este año el premio debería haber quedado desierto. El problema es que no entendemos que si damos un premio es a algo que está bien y lo merece. Además, estamos poniendo a los elegidos al nivel de otras películas. No soy experto en cine, pero estoy convencido de que la obra de Cameron está al nivel de las películas que ponen para los niños en Navidades. No, no, no empecéis a criticar por criticar. ¿Qué tiene esa película que la diferencie de ésas? Los efectos especiales, algo que, por cierto, ya no sorprende a nadie. Ni siquiera las tres dimensiones. De hecho, éstas existían ya hace muuuchos años. En resumen: película típica, final cantado, drama para pacotillas, tensión vaga... Todo lo que a un niño le interesa ver en una película, nada de lo que un aficionado con expectativas debería tolerar. Y ya sabéis lo que opino de los imbéciles que se deprimían y planeaban sus suicidios.

En fin, que aquí me hallo, en la sede de Bilbao del periódico El Correo, a la espera de que empiece el programa de magacine que grabamos nosotros mismos. Ya os enseñaré alguno de los vídeos que hacemos si eso. Veremos cómo lo montamos (si se puede).

Espero que esta vez pueda terminar un artículo para Fin de la partida. Y a ver si (esto es algo personal ya) saco horas para darle al "Toda una vida...". Bueno, voy a darle. Deseadme suerte.

P.D.: Ah, y... MY PSP IS BACK!!! I'll talk about it soon ;).

lunes, 19 de octubre de 2009

La feria de las vanidades

Hace unos pocos minutos me dispuse a leer el último artículo de mi amiga Ainize, esa chica que se dedica desde que terminamos la carrera a la educación de otros en matería de lengua inglesa, y ha decir verdad me ha contagiado su pesadumbre y preocupación. Al igual que yo, ella empezó a dar clases extraescolares cuando estábamos en 2º de carrera, aunque ella empezó antes y pudo dedicarle más tiempo a esa actividad mientras yo me dedicaba a complemetar mi formación con el estudio de la lengua china. Cuando terminamos 4º, cada uno tomó un camino diferente, y el suyo fue dedicarse por entero a la enseñanza en la academia que la hubo contratado dos años atrás. Dos años han sido suficientes para agotarle una paciencia y un tesón que no le faltan, y es que por mucho que a la gente le parezca que no es nada, en el mundo de la enseñanza, y más concretamente la que no es superior, dos años pueden ser matadores.

Hoy en día se habla mucho del acoso escolar y de los asaltos a profesores y a alumnos, pero parece ser que la gran mayoría prefiere seguir haciendo oídos sordos a pesar de todo el griterío, perpetuando así esta añeja tradición de dar la espalda a la educación y hacer el vacío a la cultura. Como nuestra amiga Ainize cuenta, el otro día dieron un reportaje (dos, de hecho) sobre la juventud, sus estudios, sus vicios y todo el mundo que los rodea. Es, para los que no lo sepan, uno de esos reportajes que pondrían los pelos de punta a cualquiera que no haya pasado por esa etapa o haya convivido con mucha gente como la que retratan y entrevistan ahí. De hecho, es uno de esos reportajes que no ponen a mejores horas porque muchas señoras de todas las edades y varios lerdos de mentes distorsionadas se tragan programas vanos, insustanciales, venenosos y controladores de masas. Como iba diciendo, no sé hasta qué punto serán veraces los datos que dan, pero sin duda le hecho de ver que cada día hay más abusos que incluso llegan a los profesores en los insitutos le calienta a uno la sangre. Si a eso le añadimos la sobreprotección de unos padres que en general pasan de todo y la inacción de cualesquiera responsables de áreas de seguridad, pues a uno le hierve. Aunque lo que más me fastidia y lo que más me hace gritar y hacerme sangrar las manos contra las paredes es el hecho de que, lejos de simplemente no hacer nada, los energúmenos sin escrúpulos que rigen nuestras vidas sólo dan más derechos a los alumnos, olvidándose de que hay vida más allá de los menores de edad.

Para empezar (y terminar, pues no me quedé con ninguno más) con números, se dice que al rededor de uno de cada cuatro alumnos está siendo acosado, id est, 500.000 chavales están siendo golpeados, amenazados, perseguidos y acorralados a día de hoy, 19 de octubre de 2009, en toda España. No me quedé con las cifras de los profesores acosados ni sé cuántos son los que acosan, pero sí vi múltiples denuncias infructuosas de madres que ven cómo sus hijos (alguno casi presa de la Parca gracias a la dadivosa mano de los gamberros de turno) simplemente querían dejar de estudiar y de ir al colegio, perdón, y de salir a la calle por miedo a que alguno de los malnacidos que loa cosan le salieran al paso. También vi cómo otros chavales soltaban alegremente al micrófono que ellos no sabín nada y no querían saberlo tampoco, pues su pasión en la vida era hacer pira, hacerse policías (sólo por llevar la pistola, pues "sino, no mola") y joder a todo quisqui. La versión femenina tampoco se queda atrás, pues la que se ufanaba de ser "la mejor de clase" consideraba su liderazgo producto de tener jaleo y pelea con todo aquél que no la respetara o se metiera con ella, de emborracharse siempre que podía y, por su forma de hablar, de asemejarse a una criatura subnormal y prehistórica en temas de retórica. Y es que hoy en día, aparte de un libertinaje supino en todas sus variantes y un descontrol épico, los jóvenes no tienen nada, ni siquiera el conocimiento de dónde situar Valladolid ni el de conocer el nombre del autor de "El Quijote" ni el de saber en qué año se inició la Guerra Civil en España (esto salió en forma de pregunta oral a los alumnos, que trataban de disimular su incultura con devaneos tontos y risas infantiloides).

Así que mientras los partidos políticos se pelean por ver quién soluciona problemas que debieron haber sido prevenidos antes y a la usanza propia, los insitutos de todo el estado arden con el bullicio de la ley de la jungla y los chismorreos entre pasillos. El bonito discurso de "pobre niño cuya existencia sólo importa a sus padres que lo han matado a hostias en clase por llevar gafas" no me ha convencido nunca y cada vez me vuelve más ircundo. Simplemente no entiendo por qué no se aplica una mano dura de verdad, se obliga y se exige a los críos y niñatos y se suprimen los derechos de "no toques al niño que es menor" o "pegar una bofetada es contraproducente". Que levante la mano quien, por poner un ejemplo de igual corte pero sucedido en otro campo o esfera, no habría dicho que mataran a Hitler cuando aún era crío sabiendo como sabemos hoy lo que hizo de mayor. Aunque no sea matar, vale con encarcelar, controlar con el mayor de los celos o lo que sea que sea similar y que coarte la libertad y las oportunidades. Al final, sólo nos lamentamos cuando pasa lo malo. Pues felicidades porque ya tenemos otro premio.

No voy a cerrar esto sin señalar a los que a mi juicio son los mayores culpables de todo lo que está sucediendo. Ustedes, señores padres que se olvidan de sus hijos y les dejan a la intemperie de la televisión y un hedonismo extremo que deforma en todo lo que no han visto por televisión por preferir ver sus estúpidos e insulsos programas para olvidar la realidad de sus miserable svidas, sus errores y la lata que les dan los hijos, están destrozando este país que vio nacer las primeras palmeras plantadas en Europa, el país que se lanzó a la conquista de un continente envuelto en selvas y enfermadades que sólo en sus peores pesadillas imaginaron esos nvegantes, el país que ha florecido mil veces después de cada guerra por la sabiduría de cien pueblos y el país que a día de hoy les asegura una de las mayores esperanzas de vida y una de las mejores sanidades que existen. Son ustedes los que, gracias a las obras que cometen sus demonios, van a destrozar y sesgar el país en que moran. Así que les esoty muy agradecido por acosar a los menores de sus vecinos, por arruinar la vida de tanta gente y por fomentar tal nivel de estupidez e incultura que haría temblar incluso a los más tontos del más oscuro año de la Edad Media. Felicidades.