miércoles, 17 de junio de 2009

El rey

Creo que todo el mundo ha jugado al ajedrez alguna vez, y quien más quien menos, de no haberlo jugado, al menos alguna partida sí que ha visto jugar. Para los que no sepan nada de nada diré que en el ajedrez hay 6 tipos diferentes de piezas: los peones, las torres, los caballos, los alfiles, la reina y el rey, siendo este último la pieza más importante, puesto que si se encuentra en una situación en la que no puede moverse y le están apuntando, termina la partida. Es por eso que resulta una pieza que requiere de cuidados intensivos y permanentes.

Es muy curioso que el rey sea una pieza que no se mueve mucho, y parece que cuanto más se mueve, y, sobre todo, cuanto más al centro se mueve, más está pidiendo que lo protejan y lo lleven de vuelta. Tal es el espíritu de las piezas de ajedrez, que cada movimiento, por nimio y simple que pueda parecer, siempre, siempre, siempre significa algo. Y aunque no queramos darnos cuenta, para cada movimiento hay una razón que en ocasiones dejamos pasar sin prestar atención porque creemos que estamos por delante del movimiento o del razonamiento del oponente, mas olvidamos que el ajedrez es un juego de dos, y que nunca hay que subestimar a un rival.


Esto me lleva a pensar que todos deberíamos echar alguna que otra partida más al ajedrez para aprender a cuidar lo que tenemos, a nuestro rey, que es tan importante como frágil, y dejar de lado su atención una sola jugada puede conllevar consecuencias funestas.

2 comentarios:

Maggie McGill dijo...

Me temo que mi visión del ajedrez no es precisamente la misma que la tuya, más bien me parece un juego de cómo escudarse y eso es algo que nunca me ha gustado. Así me ha ido también. Pero lo prefiero, porque si llego a poner barreras a modo de alfiles, peones y demás me hubiera perdido más cosas. Que a veces alguien haga Jaque Mate no es malo, te sientes vulnerable, eso es bueno. Lo único que hay que controlar es con quién juegas al ajedrez y quien veas que puede usar ese Jaque Mate en tu contra, no dejarle empezar la partida...
Supongo que cada cual lo ve de un modo.

Closto dijo...

El ajedrez es uno de esos juego que, teniendo el famoso "go" a la cabeza, muestra qué tipo de personalidad tiene el que lo usa, en general. La diferencia en este caso en concreto radica en que el ajedrez, al ser de partidas, en principio, más cortas, tiene una variedad de estrategias y juegos que lo hacen más flexible y más apto para la experimentación.

Por otro lado, aun posicionándome desde tu punto de vista y tras aceptar las reglas del juego tal y como son, creo que seguiría opinando igual sobre los reyes.